7/10/2008

SIGUEN LAS ANDANZAS DE UN PORTEÑO SUELTO EN SANTA CLARA...

El sábado 5 de julio recibimos visitas de los Buenos Aires. Así que corrimos mucho con los preparativos para que la casa estuviera en condiciones, teniendo en cuenta los detalles faltantes porque hace poco más de un mes que nos hemos instalado en ésta linda ciudad. Corrimos, como es la costumbre de los porteños y nuestra especialmente, a último momento para conseguir que la casa estuviera impecable y así recibir a nuestros familiares. Pero no nos podemos quejar porque lo pasamos ¡bomba! La pasamos “bomba” porque fue una "explosión de emociones". Fue un “cable a tierra” pero como si hubiéramos agarrado un cable pelado con las manos húmedas... mucha adrenalina en poco tiempo, fue breve pero intenso porque por la tarde ya se volvían. Linda sensación, desborde emocional, estuvimos contentos durante la visita pero después vino el bajón cuando se fueron y nos cayó la ficha de que nos habíamos quedado solos nuevamente. Así pasó que mientras estábamos preparando el asado, con mucha dificultad para encender el fuego debido a la humedad y a que tenía que atender a los obreros que nos visitaron justo ése mismo día, la casa parecía un refugio en medio de un bombardeo. Entraba y salía gente. El piso que al principio estaba impecable, ahora estaba sucio de barro, arena y diarios viejos desparramados... En un par de horas, vino además de la familia que esperábamos con tanto anhelo...el cerrajero dos veces, la segunda cuando estábamos degustando el asado, el vidriero, el técnico del video cable también dos veces, y el constructor que había estado de viaje por su país y había vuelto en esos días... ¡mucha gente en un solo día!... Él único que faltó fue el carpintero porque nos había prometido estar sin falta pero como nos viene bicicletendo con la entrega faltó a la cita. Menos mal porque si venía éste tipo iba a ser demasiado, teniendo en cuenta que encima que no cumple hay que escucharlo diciendo excusas absurdas... Hubo un momento muy gracioso, cuando las 3 mujeres estaban en la cocina preparando la ensaladas que el cerrajero pidió permiso y colocó el taladro en el único lugarcito que quedaba disponible en la mesada ... Fue cuando mi cuñada dijo:¡cartón lleno!... Cuando le comenté por mensaje de texto a mi vieja acerca de los acontecimientos y de nuestras sensaciones, ella trató de “reanimarme” avisándome que me enchufara al “elevador de tensión” porque en breve se venía la bruja (que no es otra que mi vieja también conocida como vieja bruja)...y yo le respondí como lo hacia José (Pepe) Marrone...¡Hay mamita querida!... Pero aceptemos que la sensación post visita no fue sólo por el bajón anímico, ni por el cansancio. También estábamos “bajoneados” porque nos dio modorra. Estábamos adormecidos porque nos llevó tiempo hacer la digestión. Es que hacía rato que no comíamos tan rico asado y además fuimos los que mas tomamos vino porque como el que maneja no toma, siendo tan responsable, yo tomaba también por él. La verdad es que últimamente estamos comiendo como Dios manda y por éste motivo nos estamos encariñando con la Santa Clara. Así que, tanto mi hijo como yo, alabamos a la “señora” porque ahora cocina como los dioses. Claro... antes tenia la excusa de que la cocina era vieja y defectuosa... después, cuando estábamos en el hotel, que no tenía cómo... y en definitiva terminaba cocinando como el fascículo... porque lo hacia sólo con receta. Pero ahora se está reinvindicando y está preparando unos platos que son para chuparse las falanges... Y como dijo mi hermano, lo único que falta es que la señora haga un milagro y me haga adelgazar... pero como le terminé aclarando, los milagros son cosa del pasado y eso suena inverosímil y remoto...

No hay comentarios.: